El principio
Siempre quise contar historias — eso es lo que hay detrás de todo. Estudié periodismo porque quería encontrar la verdad en lo cotidiano. Me acerqué al teatro porque el cuerpo en escena dice lo que las palabras no alcanzan. Y llegué a la danza contemporánea porque ahí, por fin, la historia y el cuerpo eran la misma cosa.
Fui probando lenguajes hasta que encontré el que más me habitaba. El movimiento no necesita justificarse ni explicarse. Simplemente dice. Y en eso encontré mi sitio.
Todas esas disciplinas comparten algo: la atención. La capacidad de estar presente en lo que sucede, de escuchar antes de responder. Eso es lo que el movimiento me enseñó antes de que supiera ponerle nombre.
Dos décadas en movimiento
Llevo más de veinte años trabajando como profesora. He vivido y enseñado en Madrid, Berlín, Nueva York, Los Ángeles e India — cada ciudad me dio una capa distinta del mismo aprendizaje: que el cuerpo es universal, pero cada persona lo habita de una manera única.
Me formé también en pilates — un trabajo desde el centro, la alineación y la respiración que se convirtió en una base sólida para todo lo demás. Después llegaron el Gyrotonic® y el Gyrokinesis®, como una revelación. Son sistemas que trabajan desde la fluidez — movimientos que se inspiran en la natación, la danza, el tai chi, el yoga — y que entienden la columna vertebral no como algo rígido que sostener, sino como algo vivo que puede abrirse y encontrar espacio. Junto al yoga, han sido mi lengua de trabajo durante todo este tiempo. Sigo aprendiendo y estudiando.
He trabajado con personas de todas las edades y condiciones: bailarines profesionales que querían recuperarse de lesiones, ejecutivos con la espalda bloqueada, personas mayores que querían seguir moviéndose con fluidez, gente joven que simplemente buscaba un lugar donde parar. En mis clases mezclo todo lo aprendido en servicio de lo que necesita el alumno.
Por qué el cuerpo
Me gusta enseñar y compartir, crear espacios seguros para que el alumno pueda desarrollarse y disfrutar. Enseño porque sé lo que es no saber habitar el propio cuerpo — y lo que es, de pronto, encontrarlo.
Aprender a habitar el cuerpo de otra manera — a escucharlo, a moverse con él en lugar de sobre él — a estar en casa.
Historias desde el cuerpo
Este proyecto nace de la necesidad de llegar a más personas — y de crear espacios donde el movimiento sea el punto de partida para mucho más. Un canal gratuito donde el cuerpo tiene la palabra. Retiros y encuentros donde el movimiento conversa con otras disciplinas. Cursos para practicar desde donde estés.
Un lugar donde el movimiento no es el destino sino el punto de partida. Donde siempre hay sitio al que volver, aunque hayas estado mucho tiempo sin venir.
Espero que lo encuentres cuando lo necesites.